23.12.11

Su odontóloga responde. LAS MUELAS DEL JUICIO

Los cordales, o comúnmente llamados “muelas del juicio”, son las últimas piezas en aparecer en la boca. Tradicionalmente, se les llamaban muelas del juicio porque eran los últimos dientes en salir y determinaban la madurez de una persona. Esto coincide con que suelen aparecer alrededor de los 18-20 años. Posteriormente se ha observado que el proceso puede alargarse tanto, que pueden incluso no aparecer nunca, ¡o aparecer a los 60 años!
Las muelas del juicio son la herencia de nuestros antepasados carnívoros, cuyas mandíbulas tenían un tamaño mayor que las de el hombre actual, adaptadas a la alimentación eminentemente carnívora. Con la introducción de la dieta omnívora y la disminución del aporte cárnico, el cráneo y la mandíbula del hombre moderno ha disminuido considerablemente, es por esta razón, por la cual en muchos casos, las muelas del juicio no tienen espacio para salir. Es curioso, porque en algunos pacientes se observa que no tienen las cuatro muelas del juicio correspondientes, sino que cuentan con tres, dos o incluso ninguna. Esto es un signo claro de la evolución hacia una dentición con menos piezas.
Es por ello, que los cordales, son un tema de gran actualidad y también de gran controversia. En un gran porcentaje de pacientes, no tienen espacio para salir, salen desviadas, o con múltiples problemas asociados. Por lo general, es aconsejable extraerlas, puesto que pueden favorecer el movimiento de las piezas contiguas; (clásicamente se ha explicado esta razón, pero estudios recientes revelan que el movimiento de las piezas contiguas no es tan importante como se creía), son piezas que están menos mineralizadas que las contiguas, además de encontrarse situadas en un punto de la boca donde no es fácil acceder con el cepillo de dientes, con lo cual son más susceptibles de padecer caries.
La falta de espacio, los problemas para salir junto con la alta tasa de caries que presentan, hacen que las muelas del juicio sean candidatas ideales para ser extraídas. No obstante, no hay una regla general que diga que han de ser extraídas siempre. Por ejemplo, hay casos en los que falta la segunda muela, pero la muela del juicio está presente, en estos casos, se puede llegar a una solución con ortodoncia y rellenar el hueco de la segunda muela, con la muela del juicio, (en lugar de por ejemplo, colocar un puente o implante)
Se recomienda pues, que los jóvenes de entre 16 y 20 años se realicen una radiografía panorámica de la boca, para chequear la presencia, la posición, la inclinación y forma de las muelas del juicio, para realizar un planteamiento y un tratamiento personalizado.

Para más información:
Cristina Puigcerver Savall.
Clínica Dental
Avd. del Mediterráneo 1 - Puerta 4
Benidorm. Tlf 617 00 11 67

1 comentario:

maria fresia gonzalez dijo...

tengo 60 y me está saliendo una muela lo peor es que lo está haciendo de costado y mueve contigua y al morder ésta duele horrible