24.9.14

Los expertos descubren que el pecio de Villajoyosa, la mayor nave romana en excavación en el Mediterráneo, se construyó en Nápoles

Las últimas investigaciones realizadas en el pecio romano Bou Ferrer, naufragado frente a Villajoyosa, han permitido, a través del estudio de las técnicas constructivas, relacionarlo con un grupo de pecios naufragados y hallados en el mismo puerto de Neapolis (Nápoles).
En el Mediterráneo romano existían varías tradiciones ancestrales para construir naves. Los carpinteros de ribera (fabri navales), agrupados en colegios profesionales (collegia) construían las embarcaciones aplicando las mismas técnicas que les enseñaron sus maestros. Era un colectivo muy conservador y estricto, ya que en el mar los errores en la construcción de un barco se pagaban con vidas y cuantiosas pérdidas.
La construcción de los barcos por diferentes colegios de carpinteros de ribera daba como resultado embarcaciones muy parecidas a nivel general, pero muy diferentes en el detalle. Los directores del proyecto de investigación Bou Ferrer, Carlos de Juan y Franca Cibecchini, han descubierto que en el Bou Ferrer para unir las cuadernas al casco se utilizan cabillas (tacos o clavos de madera) algo cónicas, que se alternan con un refuerzo de clavos de hierro colocados desde el  exterior  del  casco  por  el  método  llamado  a punta  perdida. Esta técnica, diferente a otras, pertenece a la tradición del entorno del mismo puerto de Neapolis, como demuestran una serie de pecios naufragados en la dársena de esta importante ciudad.